Entérate Zaragoza Delicias
21 Mayo 2013
23:12

DIARIO DE UN VIAJE HACIA LA FINAL (PARTE I)


Han pasado siete días desde que la selección española de fútbol hiciera historia, un momento que viví en primera persona para depositarlo en aquellos lugares especiales de la memoria que tienen el privilegio de ser recordados para siempre. Y es que el fútbol es así, te hace llorar, sufrir, reír, gritar, emocionarte, disfrutar… Todo ello en minutos, momentos de gloria en el césped, pero también en las gradas y detrás de millones de televisores de todo el mundo.



DIARIO DE UN VIAJE HACIA LA FINAL (PARTE I)
El ‘deporte rey’ como lo denominan algunos tiene el privilegio de hacerte olvidar todos los problemas y en algunos casos te regala viajes inolvidables como los que un grupo de amigos vivimos en nuestra aventura en Polonia y Ucrania.
 
Para mí todo empezó el 17 de junio, desde el aeropuerto de Gerona cogí un vuelo rumbo a la ciudad de Gdansk (Polonia), un lugar que reconozco tuve que buscar previamente en el mapa porque desconocía su existencia. Una vez allí, y tras superar ciertos problemas que me hicieron temer por el paradero de mi maleta, salí de la terminal y comencé a respirar un nuevo aire. Era el punto de partida de un viaje que podría durar 16 días o acabarse en apenas 48 horas, todo dependía del fútbol.
 
Desde el primer momento me di cuenta de que Gdansk era una ciudad tomada por españoles, ya en el vuelo los cánticos se sucedieron entre las decenas de aficionados que nos embarcamos en un viaje con el objetivo de animar a la roja. Pero por si eso fuera poco, los habitantes de Gdansk también se habían posicionado y apoyaban incondicionalmente a nuestro equipo. La que ha sido fortaleza de la Selección durante toda la Eurocopa quería dejar constancia al mundo de que Polonia era capaz de dar la talla organizando una competición de esta magnitud. Y si tengo que poner una nota les diré que lograron su objetivo sobrepasando el notable. No fue el caso de Ucrania, pero de eso les hablaré más tarde.

DIARIO DE UN VIAJE HACIA LA FINAL (PARTE I)
Gdansk respiraba fútbol en cada una de sus esquinas, sus calles estaban decoradas con emblemas de la Eurocopa, los coches lucían orgullosos unas pequeñas banderas polacas y pitaban sin cesar a todo aquel que vieran con una camiseta de cualquier equipo de fútbol. También habían engalanado sus terrazas y ventanas con los colores rojo y blanco. Todo ello podía verse desde el autobús que me llevaba desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad, por el módico precio de cero zlotys (moneda Polaca, un euro viene a ser al cambio como cuatro zlotys). Ya en el centro de la ciudad los tranvías son tu mejor aliado, uno de ellos me llevó hasta el apartamento donde estaban algunos amigos que han seguido a la Selección desde su primer partido hasta la gran final.

En Polonia la Eurocopa ha supuesto toda una oportunidad, son cientos las personas que han dejado sus casas durante los días en los que la afición ha llenado sus ciudades para alquilarlas a precios que jamás hubieran soñado. Una de esas casas era nuestro apartamento, pequeño pero nuevo y con una decoración moderna y funcional. Sin duda, el mejor lugar en el que dormiría durante mis 16 días de aventura.

Después de un domingo de nuevas sensaciones y tomas de contacto llego el lunes, día de partido. Nos enfrentábamos a Croacia en el tercer encuentro de la fase de grupos. Salimos de casa pronto, sin olvidar la reglamentaria camiseta de España, diferentes banderas, algunos cachirulos y una bufanda del famoso “Sí se puede” que ha dado suerte tanto al Real Zaragoza como a la Selección. En el centro de la ciudad yo me emocionaba al ver a un gran número de seguidores españoles que cantaban sin cesar y animaban la vida diaria, ya de por si reconvertida, de Gdansk. Pero mis amigos me dijeron que nada era comparable a lo vivido ante Italia, ese día un verdadero desembarco a gran escala de españoles llegó a la ciudad polaca para animar a la roja en su primera toma de contacto con la Eurocopa. La mayoría de ellos se fue tras el primer encuentro y ante Irlanda la afición española quedó en notable minoría. Pero ahora sólo se podía pensar en Croacia, y en la victoria para lograr pasar a la siguiente fase. De ello dependía, de que como decía antes, la aventura que había iniciado se acabara en sólo 48 horas o siguiera adelante rumbo al siguiente destino.


DIARIO DE UN VIAJE HACIA LA FINAL (PARTE I)
En las horas previas al partido de Croacia fuimos a visitar la Fan Zone, un lugar dedicado por completo al fútbol y al ocio de las aficiones. Pantallas gigantes te permiten seguir los diferentes partidos, pero cuando no, no falta la música y los espectáculos, los stands en los que venden productos oficiales, futbolines gigantes, casetas en las que te pintan la cara con los colores de tu equipo y bares en los que adquirir cerveza a un módico precio.

Quedaban dos horas para el partido cuando de la Fan Zone nos acercamos andando hasta la estación de tren, desde allí salía un tren directo al estadio de fútbol. El Gdansk Arena está literalmente en medio de la nada, pero poco me importó ese detalle al ver un estadio que me dejó sin palabras. Sus formas y colores no tenían nada que ver con los campos que había visto hasta ahora, pero no fui yo la única en pensarlo. A mi alrededor y mientras me hacía una foto con el campo de fondo veía a la gente pasar diciendo “es precioso”.


DIARIO DE UN VIAJE HACIA LA FINAL (PARTE I)
Después de unas cuantas fotos para el recuerdo en las inmediaciones del Gdansk Arena, entramos en el estadio que no es menos sorprendente por dentro. Mientras se llenaban sus gradas comenzó entre nosotros la calma tensa que se vive antes de los partidos, para mí además estaba aderezada con los nervios y la emoción de ver por fin mi primer encuentro de Eurocopa. Lo que no me esperaba es que nos tocó sufrir, y mucho, para ganar por la mínima y con gol de Jesús Navas a una Croacia que estuvo cerca de devolvernos a casa. Pero el pitido final me hizo respirarContinuaba el viaje.

En este pequeño ‘diario’ de un viaje hacia la final no realizaré la crónica deportiva que creo que todos ustedes ya habrán leído, escuchado en radios y seguido en televisores. Me limitaré a contarles la experiencia de seguir a la Selección y relatarles las aventuras vividas.

Las imágenes pertenecen al blog de Juan Pablo Montaner (www.imaginia.org), periodista deportivo, que también formó parte de la expedición de amigos que viajamos a Polonia y Ucrania.


Lurdes Saavedra, redactora de Entérate.




09/07/2012 - 07:29



1.Publicado por Luisete el 09/07/2012 17:32
Interesante relato. Tuvo que ser una experiencia inolvidable

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